La hormona de la floración
En este capítulo vamos a intentar explicar cómo se comporta la teórica “Hormona de la floración” demostrada en laboratorio pero difícil de encontrar y probar.
Es interesante ya que todas las pruebas las lleva a cabo en su mayoría con plantas de foto-períodos de día corto, como el cannabis.
Control Hormonal de la Floración.
Hammer y Bonner, en sus primeros experimentos con el cadillo, demostraron que la hoja “percibía” la luz, lo cual provocaba el desarrollo de la yema floral. Aparentemente, de la hoja a la yema se transmite alguna sustancia que tiene profundos efectos sobre el crecimiento y desarrollo. Esta sustancia hipotética ha recibido el nombre de hormona de la floración o estímulo floral
La hipotética hormona de la floración permanece sin identificarse.
En la década de los años 30 algunos laboratorios empezaron a realizar, de forma independiente, los primeros experimentos sobre el estímulo floral. El fisiólogo vegetal M. Kh. Chailakhyan llevó a cabo algunos experimentos justamente unos pocos años antes de que se efectuaran los primeros estudios sobre el cadillo.
Utilizando una planta de día corto, Chrysanthemum indicum, Chailakhyan demostró que si se deshojaba la parte superior de la planta y las hojas de la parte inferior se exponían a un período de inducción de día corto, la planta florecía. En cambio, si la parte superior deshojada se mantenía en condiciones de día corto y la parte inferior con hojas se mantenía en condiciones de día largo, la floración no ocurría (Figura 15.12). Él interpretó estos resultados como indicadores de que las hojas producían una hormona que se dirigía al ápice e iniciaba la floración. Chailakhyan denominó a esta hormona hipotética florígeno, “el hacedor de flores”.
Figura 15.12. Experimentos de Chailakhyan con especies de crisantemo (Chrysanthemum sp.), una PDC. La floración ocurría cuando las hojas estaban sometidas a fotoperíodos de día corto aunque las yemas florales estuviesen en condiciones de día largo. Sin embargo, cuando las hojas estaban en condiciones de día largo, la floración no se producía aunque las yemas estuviesen en fotoperíodos de día corto. (Figura modificada de Moore, R., Clark, W.D., and Vodopich, D.S., 1998, “Botany”; 2nd ed., WCB McGraw-Hill).
Experimentos posteriores demostraron que la respuesta floral no tiene lugar si inmediatamente después de la foto-inducción se quitan las hojas. Pero si se dejan las hojas en la planta durante unas pocas horas después de completarse el ciclo de inducción, pueden quitarse sin que la floración se vea afectada.
La hormona de la floración puede pasar, por injerto, de una planta fotoinducida a una planta no fotoinducida. Sin embargo, a diferencia de la auxina, que puede pasar a través del agar o de tejidos muertos, el florígeno sólo puede ir de un tejido vegetal a otro si entre ambos hay conexiones anatómicas de tejido vivo.
Si se descorteza una rama, esto es, si se le quita una tira circular de corteza, el movimiento del florígeno cesa. En base a estos datos se concluyó que el florígeno se mueve a través del sistema floemático, vía por la que se transportan la mayoría de las sustancias orgánicas.